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lunes, 20 de junio de 2011

vela verde


La vela de color verde, se utiliza y se recomienda encender en muchas circustancias. Yo la suelo asociar con situaciones de peticiones de prosperidad económica,la defino como la vela de la suerte, la que nos abre el camino y nos da esperanza.

La vela de color verde me recuerda al trébol, símbolo de buena suerte y de color verde esperanza.

La vela de color verde es activadora de las energías positivas y restablecedor de buena salud.


Contra la envidia es ideal encender una vela verde, neutraliza los efectos de la envidia.

La tristeza, el estrés, el sistema nervioso, son síntomas de energías mal encauzadas, si encendemos una vela verde nos dirigirá hacia un equilibrio de salud y estado emocional mejorable.
Miriam


lunes, 6 de junio de 2011

vela azul


La vela de color azul, sirve para equilibrar la energía.
Es un color que transmite paz, el cielo es color azul, el mar es color azul, es color de espiritualidad.

La vela de color azul, es muy favorable para peticiones de tranquilidad, sosiego, relajación.



La vela de color azul clara es adecuada para hacer peticiones cuando necesitamos concentración para un examen.

El color azul de la vela, al transmitir serenidad, tranquilidad, es muy adecuada en momentos de tensión nerviosa, angustia, ansiedad, ella hace que se equilibren las energías y los nervios se calmen.

Si quieres solucionar tensiones acumuladas en tu pareja, enciende una vela azul.

Miriam

viernes, 3 de junio de 2011

vela amarilla


Desde pequeña me gustaba la llama que desprendía la vela; me imagino que a todos de pequeños cuando nuestros padres nos hacían soplar las velas de cumpleaños eran unos momentos mágicos, que ilusión poníamos en que se apagaran las velas, para que se cumpliera el deseo.

Con el tiempo la magia que desprenden las velas cautivo en mi, y hoy tengo que decir que me encanta encender una vela, las únicas que no me gustan mucho encender ahora son las del cumpleaños, ya hace unos cuantos años que por mi cumpleaños no las enciendo, eso de ir sumando años, es recordar que te vas haciendo mayor.
Al principio cuando empecé a investigar el mundo que envuelve las velas, me quede sorprendida por desconocer que cada color en una vela tiene un significado diferente.
Cada color atrae diferente energía

Hoy quiero compartir el significado del color amarillo, desde mi punto de vista.
Comentar que desde que empecé a explorar en el significado de los colores de las velas, encontrado distintas representaciones sobre lo que les asignan a los colores.

Este es el significado del color amarillo de la vela para mí.

Vela amarilla: Se usan para la confianza, cuando deseamos que algo nos salga bien, cuando hacemos una petición, el usar el color amarillo en la vela potenciamos nuestro deseo de éxito. Yo la relaciono con el sol, así que el color amarillo de la vela es luminosidad, fuerza, poder, y riqueza, alegría, esperanza.

El color amarillo es símbolo de riqueza y prosperidad, los chinos ven el color amarillo como un color dorado, en el Feng shui, los objetos que son de color dorado los relacionan con el poder, con el éxito material.

El color amarillo representa también la perfección espiritual, la paz. Ayuda a combatir los malos pensamientos y problemas de comunicaciones o relaciones personales.

El color amarillo es activador de creatividad y es un iluminador de vida.
El encender una vela amarilla puede apoyarnos a encontrar esa luz, esa energía que necesitamos.
Miriam

jueves, 17 de marzo de 2011

Velas


Lo mismo son icono de relax y romanticismo que de la vida y la muerte. Están en todos los ritos, templos y hasta en los cumpleaños, porque de ellas depende que se cumpla un deseo. ¿Qué fuerza esconden esas llamas que llevan una eternidad hechizando al hombre?
Ante su luz se han enamorado amantes, se han escrito poemas, iluminado hogares e invocado dioses. Las velas han estado siempre rodeadas de un halo místico que nos atrapa a todos. ¿Quién no ha recurrido alguna vez a ellas para recrear un ambiente especial? Caer en su hechizo es una debilidad que sufre el hombre desde que Prometeo le robó el fuego a Zeus para ofrecérselo a los humanos y, desde entonces, las velas son protagonistas absolutas de nuestros pequeños y grandes rituales.
Según el libro El mágico poder de las velas, “con el simple gesto de encender una, iluminamos la oscuridad que rodea nuestras vidas con la energía vital que desprende su luz y que está al alcance de todos, porque para captar esa fuerza no hace falta ser un experto en control mental, meditación o yoga; sólo se necesita tener confianza y dejarse querer por su llama”. Pero, ¿por qué las dotamos de tanta fuerza?“El desarrollo de la humanidad siempre ha estado asociado al fuego. Tenerlo o no marcó la diferencia entre vivir o morir. Las primeras civilizaciones lo adoraron y lo temieron. Conocieron su poder destructivo y su encanto. Lo utilizaron para defenderse de sus enemigos, para protegerse del frío, para iluminar y para espantar las tinieblas”, dicen desde www.alegresvelas.com. Con el tiempo, se halló la manera de conservarlo artificialmente, por ejemplo en forma de velas, de modo que éstas se convirtieron en representaciones del fuego. Y así hasta hoy, que lejos de perder actualidad regresan con fuerza.
Equilibran y regeneran
Las velas transmiten energía y nos ayudan en la concentración. “Al encender una se establece una correspondencia entre su luz y la luz interior de quien la prende” (El mágico poder de las velas).
También se han hecho imprescindibles en la estética del hogar. Su luz convierte zonas corrientes en espacios fascinantes y recrea un ambiente cálido e intimista, lo que las hace imprescindibles en una cena romántica o para evadirse en soledad mientras se contempla el danzante movimiento de su llama con el cuerpo sumergido en un baño aromático;?todo un placer para aquellos que no pueden pasar a menudo por un spa.
La alta perfumería también ha caído en su hechizo aplicando en las velas aromas populares o los más exóticos aceites. El sentido del olfato está estrechamente ligado con lo emocional, por lo que disfrutar de la llama de la canela (afrodisíaca), el anís (sosegador)… nos permite revivir momentos relacionados con dichas emociones. Observar velas encendidas es incluso un arte consagrado en el tiempo llamado licnomancia, un ritual relacionado más con la adivinación, pero que no deja de tener un vínculo con nuestra manera de relajarnos ante esas llamas que hacen que nos sintamos como aquellos dioses a los que una vez les arrebatamos el fuego.
Fuerza para brillar con luz propia
Las velas se asocian a la magia porque desde el principio se usaron para “hablar” con los dioses. Una idea reforzada al asociar la vela en sí con el cuerpo del ser humano, el pabilo con la mente y la llama con el espíritu. Su poder también reside en que sirven:
. Para simbolizar. En Feng Shui las velas son la energía Yan; es decir, el entusiasmo y la vida. Simbolizan los cuatro elementos de la naturaleza. La luz es el fuego que limpia la energía, la cera es la tierra que se licua como el agua, para luego transformarse en gas como el aire. Colocadas en el sur o suroeste atraen la armonía y eliminan el estrés.
. Para evadirse. La aromaterapia aplicada a las velas influye doblemente en nuestro estado de ánimo. A la capacidad hipnótica y tranquilizante del fuego, se le une el poder evocador de las fragancias, que se propagan rápidamente gracias al calor de la lumbre.
. Para sorprender. Agrúpalas en distintos colores, tamaños y diseños. Llena con ellas el hueco de la chimenea, acércalas a un espejo o cuélgalas de un árbol para crear un espacio encantado. Si tienes una cena en casa, llena la bañera de agua y de velas acuáticas, sorprenderás a quien entre en el frío cuarto de baño con una atmósfera cálida.
La imagen es del blog (decoradecora.blogspot.com)

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